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* Banxico y Hacienda apuestan a ganar una “estabilidad” temporal con costo al patrimonio general de las familias; urge cambiar la política económica
* En la primera quincena de marzo el precio del kilo de tortilla en el Valle de México aumentó de un promedio de $12.00 a 14 pesos el kilogramo

Gráfico El Barzón Nacional
Redacción | miércoles 23 de marzo de 2016

CIUDAD de MÉXICO. Debido a las condiciones climatológicas y a la volatilidad monetaria propiciada por la política aplicada por el Banco de México, los precios de los productos básicos reportaron fuertes incrementos en los primeros meses del año.

Después de que durante años se ha mantenido una política de contención de los precios internos de los productos básicos, mediante importaciones subsidiadas, la volatilidad cambiaria de los primeros meses dejó espacio para ajustes temporales, consideró El Barzón Nacional.

En ello sobresalen los casos como el limón ($20.00 kilo), cebolla ($20.00 kilo), papaya ($30.00 kilo), plátano ($18.00 kilo) y jitomate ($29.00 kilo), además del chile serrano y el huevo, que pasó de $20.00 el kilo a $29.00 pesos en la primera quincena de marzo.

Además, en la primera quincena de marzo el precio del kilo de tortilla en el Valle de México ya aumentó de un promedio de $12.00 pesos a $14.00 pesos el kilogramo, en tanto que en algunos estados del norte como Baja california, Sonora (en Nogales y Hermosillo) los precios van desde los $16.50 hasta los $19.00 el kilo.

Por su parte, aunque en algunos lugares ya tuvo ligeras bajas, la carne de res registra precios desde los $130.00 kilo hasta los $150.00 kilo en promedio. A su vez, la leche ya aumentó un 13 %, informan el presidente nacional de El Barzón, Alfonso Ramírez Cuellar y Alejandro Castillo, del Observatorio de precios.com.

En esas condiciones, las autoridades del Banco de México apuestan a que el efecto de las alzas de tasas, que atraen más dólares y “fortalecen” al peso, al tiempo que reducen la demanda, subsidian el precio de las mercancías importadas y generan desempleo en México, le va a permitir, nuevamente, “estabilizar” los precios.

A medida que la población deja de adquirir productos, bajan los precios. Su “esfuerzo” también se basa en el uso de la deuda pública para bajar los precios de la electricidad. Ese es el “éxito” de la política del Banco de México y de Hacienda.

Por su parte, el INEGI reportó que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) de la primera quincena de marzo, tuvo un incremento anual de 2.71%, aún por debajo del objetivo del Banco de México.
Urge cambiar la política económica para fortalecer a los productores nacionales y reducir el intermediarismo, de otra manera, la “estabilidad” lograda por Banxico y Hacienda nuevamente será objeto de la incertidumbre. Foto Archivo

Encarecen servicios no comestibles

No obstante, como un reflejo de que la incertidumbre acumulada por Banxico sí tiene impactos en los sectores, además de las alzas en los alimentos, el índice de las mercancías no alimenticias tuvo un aumento anual de 3.26%, los servicios educativos 4.13% y otros servicios 4.54%, en estos casos muy por arriba del rango superior propuesto por el Banco Central.

Así, la estrategia “estabilizadora” del Banco de México y de Hacienda sigue girando en torno a la venta del patrimonio nacional, al aumento de la deuda pública y a la contracción de la demanda interna mediante los aumentos de tasas y el desempleo.

Por esa razón, urge cambiar la política económica, para fortalecer a los productores nacionales y reducir el intermediarismo. De otra manera, la “estabilidad” lograda por Banxico y Hacienda nuevamente será objeto de la incertidumbre.

No debemos olvidar que mientras el gasto destinado para alimentación de calidad se encarece y obliga a las familias a destinar un porcentaje mayor a la compra de carnes, cereales, leche y huevo alimentos que son las principales fuentes de proteína, los monopolios inundan el mercado con alimentos con bajos niveles nutricionales y altos contenidos de azucares, sodio, colorantes artificiales mantienen los precios más bajos, siendo estos alimentos los principales causantes de enfermedades como obesidad, hipertensión y diabetes sólo por mencionar algunos.

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  1. Considero que seguimos partiendo de paradigmas equivocados para analizar a problemática, los precios no son altos, los salarios son muy bajos, esa es la realidad. Los productores y los consumidores son los principales afectados por la política económica neo liberal, cuyas decisiones y políticas públicas parten del mercado, que es a su vez la única variable e indicador válido. Que ha pasado con ello, que el negocio se centre en los intermediarios, cuya voracidad obliga a establecer medidas de control de precios que afectan, no a éste, sino al productor, es decir, el productor se queda con el 3% del valor del producto y los intermediarios y detallistas se quedan con las utilidades, mientras que el consumidor tiene que comprar productos a un precio que va más allá de su poder adquisitivo.

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