Menu
 

"Importa más un gobierno honrado que la perpetuación de los partidos políticos. Los pueblos tienen los gobiernos que se merecen". Anónimo 

Carlos Monroy Hermosillo

Enrique I 

* Enrique Peña Nieto al despeñadero

Durante la edad media, en la etapa de los reinos españoles, los súbditos estaban en posibilidad de imponer un veto a los reyes, si no consideraban que sus leyes fueran benéficas para los intereses del reino; esto ocurría mientras en el resto de Europa dominaba el absolutismo de los reyes y los señores feudales. Y así también ocurría en Aragón donde los representantes en las Cortes del Reino advertían: "El reino de Aragón se hizo para la libertad y la justicia, y si han de peligrar la libertad y la justicia, que perezca primero el reino". Por otra parte, según las leyes de Castilla, los vasallos podían oponerse a los reyes, si los consideraban indignos. Eran, estas, épocas donde dominaba el absolutismo en Europa y también el poder de los señores feudales. Pero en una España muy adelantada a su época, a los reyes se les aplicaba la sentencia juramental de cumplir la ley en los siguientes términos, muy tradicionales: "Nos, que valemos tanto como Vos, y todos juntos más que Vos, os hacemos Rey. Si cumples los fueros y privilegios de la ley, serás Rey y si no, no serás Rey". En el México de nuestros días, y dentro del marco de su tercer informe de gobierno, el Rey Enrique Peña Nieto I, de Atlacomulco, ha sido reprobado por sus vasallos (así considera a los ciudadanos mexicanos), según resultados de encuestas de opinión de varias consultorías (Roy Campos, Parametría, Buendía, etcétera), que lo ubican con un rechazo de hasta el 66% de reprobación. Los temas que más preocupan y sobre los que no se vislumbra soluciones en el corto plazo: aumento de la pobreza en términos reales, mayor desempleo y pérdida del poder adquisitivo sin posibilidad de que exista un real aumento en el salario mínimo de la clase trabajadora; imparable devaluación de nuestra moneda frente al dólar, caída del precio de barril del petróleo e imparable aumento de combustibles en México (país petrolero y el pueblo sin dinero), amenazas de privatización de Pemex, CFE, mantos acuíferos y sistema de salud, fracaso en la reforma educativa y laboral, aumento de la inseguridad, casos Ayotzinapa, Tlatlaya; Apatzingán, autodefensas y criminalización de la protesta social, fuga del Chapo Guzmán sin resolverse; además de los casos de corrupción de la clase política, iniciando por la pareja presidencial como en Casa Blanca, y de sus colaboradores más cercanos en Malinalco y Lomas de Chapultepec; Oceanografía y asuntos como Higa, entre otros. En un hecho para la historia, en Guatemala, se le ha quitado la inmunidad a su presidente, Otto Pérez Molina, por casos de corrupción. Y lo hizo su Congreso. ¿Cuándo veremos una conducta similar en México que parta de su poder legislativo y judicial, pero también por un clamor popular, por las mismas razones? ¿De qué informará Enrique I a la Nación que a los mexicanos realmente interese y convenza? Tal vez sea su mejor oportunidad para reducir aún más sus niveles de aceptación. Divorcio total de los mexicanos con su presidente. Olvidó que en nuestras sociedades también existe una solidaridad económica, donde el esfuerzo creador de la economía se reparte entre las mayorías de una comunidad, o entre las diferentes regiones de una nación, como en la República Mexicana, que contribuyen a una caja común o a un tesoro del Estado, que puede ser distribuido equitativamente en todos los lugares de la misma comunidad estatal. Pero, qué va, qué se puede esperar de un presidente que tan solo ha mal leído tres libros en su vida, y ni siquiera, el que afirma, él mismo escribió. Como decían los bravos gauchos de la Patagonia: "Naide es más que naide" ¿HASTA CUÁNDO?

Septiembre 1º de 2015

Publicar un comentario Blogger

 
Top