"El Papa León XIV ha pedido que los cielos sean utilizados como 'rutas de paz, nunca de guerra', al lamentar que las lecciones del siglo XX no hayan logrado poner fin al uso de los bombardeos aéreos, al enfatizar que..."
OPINIÓN
COMENTARIO A TIEMPO
Por Teodoro Rentería
Arróyave
Viernes 3 de abril de 2026
Dos bajas más: Trump destituyó a la fiscal general, Pam
Bondi, tras meses de escrutinio por su gestión del ‘caso Epstein’ y el
secretario de la Defensa, Pete Hegseth destituyó al jefe del Estado Mayor del
Ejército, general Randy George.
El Papa León XIV ha pedido que los cielos sean utilizados
como “rutas de paz, nunca de guerra”, al lamentar que las lecciones del siglo
XX no hayan logrado poner fin al uso de los bombardeos aéreos, al enfatizar que
“¡Los aviones deberían ser siempre portadores de paz, nunca de guerra!”, “Nadie
debería temer que desde el cielo lleguen amenazas de muerte y destrucción”.
En su homilía durante la Misa del Domingo de Ramos, el Papa
León XIV presentó a Jesucristo como el “Rey de la paz” y lanzó un firme llamado
a detener la violencia y las guerras, al afirmar que Dios no puede ser usado
para justificar el enfrentamiento y recordó que las heridas de Cristo reflejan
hoy el sufrimiento de las víctimas del conflicto, la pobreza y la desesperanza.
Exacto, el Papa León XIV pronunció una homilía marcada por
un fuerte mensaje de paz y una denuncia directa de la violencia, presentando a
Jesús como el “Rey de la paz” que rechaza toda forma de guerra y división entre
los pueblos.
Al insistir en que Dios no puede ser utilizado para justificar
conflictos armados ni enfrentamientos, recordó con palabras contundentes, que
el Señor rechaza las plegarias de quienes tienen “las manos llenas de sangre”,
en una clara advertencia contra cualquier intento de usar la religión como
instrumento para la guerra. “Dios no escucha a quienes manchan sus manos con
sangre” y agregamos, de cientos de niños inocentes.
Oídos sordos son los de Donald Trump, de sus colaboradores y
de su lobby de millonarios, cuando después de pedir paciencia al pueblo
estadounidense todo, desesperado por una guerra que, según sus propias
palabras, “está a punto de acabar”, y no concluye.
Así entre comillas, porque luego sin tomar en cuenta esa
promesa lanza la amenaza más brutal que se haya escuchado en todo conflicto
bélico, al afirmar el magnate que “llevaremos a Irán a la edad de piedra”
Textual: “Estamos en vías de completar todos los objetivos militares de Estados
Unidos pronto, muy pronto” … “Estas acciones paralizarán al ejército de Irán,
aplastarán su capacidad para apoyar a sus representantes terroristas y les
negarán la capacidad de fabricar una bomba nuclear”, al advertir que golpeará
“duramente” al país adversario en esas míticas próximas dos o tres semanas.
“Los llevaremos a la Edad de Piedra, donde pertenecen”, concluyó arrogante y
sin el menor sonrojo.
Para luego volver a prometer que el estrecho de Ormuz,
cerrado por Irán, se abrirá “naturalmente” cuando concluya el conflicto “en dos
o tres semanas” con un mensaje que pretende dar tranquilidad a unos mercados zarandeados
por el cierre del estratégico estrecho de Ormuz, las consiguientes alzas de los
precios de la energía, y a unos votantes temerosos de una nueva guerra eterna
en Oriente Próximo y sus efectos en las economías familiares.
Sin embargo, a un presidente al que le gusta ver resultados
rápidos se ha encontrado con un panorama distinto al que imaginó, dicen los
analistas, ya que a cinco semanas después de dar la orden de atacar, el régimen
de Irán sigue en pie, y sin aparentes fisuras internas ni deserciones pese a
las muertes por bombardeos de muchas de sus principales figuras, incluido el
líder supremo, Ali Jameneí.
Teherán se ve fuerte. Tiene el control del estrecho de Ormuz
y no muestra ninguna intención de cederlo; desde luego, no a menos que Estados
Unidos acceda a proporcionar garantías de seguridad claras y tangibles. Las
fuerzas de la República Islámica siguen disparando contra objetivos de los
adversarios, y la amenaza nuclear no se ha disipado: el uranio enriquecido
iraní sigue en algún punto del subsuelo del país.
Por el bien de la humanidad, aunque suene a utopía,
esperemos que los países beligerantes: Israel, Estados Unidos e Irán hagan suyo
el mensaje de paz de León XIV, el primer Papa en la historia estadounidense por
nacimiento, y antes de que se le ocurra a Trump quitarle su nacionalidad,
porque como se ve, LA PAZ DE LOS SEPULCROS ES LA ÚNICA A LA QUE ASPIRA TRUMP.
Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados
en Periodismo, CONALIPE; secretario de Desarrollo Social de la Federación
Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio
honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX,
Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y
Director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG.
Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos
escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le
invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com
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