"El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con todo su poderío, está atrapado en graves conflictos internos y externos por su guerra personal contra Irán, misma que responde más al apoyo a su homólogo israelí, Benjamín Netanyahu que a los intereses de Estados Unidos".
OPINIÓN
COMENTARIO A TIEMPO
Por Teodoro Rentería
Arróyave
Miércoles 18 de marzo de 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con todo su
poderío, está atrapado en graves conflictos internos y externos por su guerra
personal contra Irán, misma que responde más al apoyo a su homólogo israelí,
Benjamín Netanyahu que a los intereses de Estados Unidos.
Los aliados históricos europeos, las naciones asiáticas y
las árabes han respondido negativamente a su llamado de enviar buques de guerra
para desalojar el Estrecho de Ormuz, la ruta más importante del mundo en el
trasiego del petróleo.
Pero no sólo eso, en conjunto, una renuncia de uno de sus
cuadros más cercanos, además de la marginación de los aliados de la
Organización del Tratado del Atlántico Norte, la OTAN, y la crítica de la
prensa interna a la que el magnate ha calificado de traidores y vendidos ha
puesto en alerta máxima a la Casa Blanca por la guerra en Oriente Medio que el
propio Trump se había comprometido terminar en ocho días y ahora acepta que “no
sabe cuándo terminará.
Empecemos con la renuncia de su Jefe antiterrorista Joe
Kent, que es de la mayor importancia, porque en la misma va implícita una de
las críticas más certera por directa contra Trump a su unipersonal guerra
contra Irán.
En efecto el director del Centro Nacional de
Contraterrorismo de Estados Unidos, Joe Kent ha renunciado, al citar objeciones
a la justificación de ataques militares en Irán y declarar que no puede, “en
buena conciencia”, respaldar la guerra de la administración del presidente
Donald Trump contra Irán.
Joe Kent, ha confirmado que Irán no representaba “ninguna
amenaza inminente para nuestra nación, y está claro que iniciamos esta guerra
debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”.
Al frente del Centro Nacional de Contraterrorismo, Kent
analizaba y detectaba amenazas terroristas. Su renuncia, entonces, refleja
inquietud en la base de Trump sobre la guerra, mostrando que las preguntas
sobre la justificación del uso de la fuerza se extienden a la derecha de sus
partidarios y a altos miembros del gobierno.
A ello agréguese que Trump ha ofrecido razones cambiantes
para los ataques y ha rechazado las afirmaciones de que Israel le obligó a
actuar. A principios de este mes, el presidente de la Cámara de Representantes,
el republicano Mike Johnson, sugirió que la Casa Blanca creía que Israel estaba
decidido a actuar por su cuenta, dejando a Trump con una “decisión muy
difícil”.
Mientras tanto, el equipo de Trump presiona a los medios:
con su “su orden” “Cuenten la guerra como la vemos nosotros”.
Donal Trump, fuera de sí, calificó a los periodistas de
“Criminales”, “traidores” y “antipatriotas” al intensificar sus ataques a la
prensa a medida que se enquista la guerra de Irán.
“Esta guerra no es de la OTAN” han afirmado los aliados
europeos al darle la espalda al presidente Donald Trump en su guerra
unipersonal en Oriente Medio, más preciso el ministro de Defensa alemán, Boris
Pistorius cuestionó la expectativa de Washington sobre el papel de Europa en la
confrontación bélica.
Los gobiernos europeos han descartado enviar buques de
guerra al estrecho de Ormuz, pese a las presiones del presidente
estadounidense, Donald Trump, al advertir, según él, que la OTAN enfrentaría
“un futuro muy malo” si sus miembros no colaboran para reabrir esta estratégica
vía marítima.
Desde Berlín, el canciller alemán Friedrich Merz fue tajante
al negar cualquier participación militar de su país. Explicó que nunca existió
una decisión conjunta entre los aliados sobre una eventual intervención en la
zona, por lo que Alemania no contempla aportar fuerzas armadas para ese
propósito.
“Esta no es nuestra guerra, no la hemos empezado. ¿Qué
espera Donald Trump de un puñado de fragatas europeas en el estrecho de Ormuz
que la poderosa armada estadounidense no pueda controlar por sí sola?”,
planteó.
Desde el Reino Unido, el primer ministro Keir Starmer
aseguró que su país no pretende verse “arrastrado a una guerra en general”,
aunque reconoció que se trabaja en posibles soluciones. A su juicio, la
prioridad es lograr que el tránsito marítimo se restablezca.
En general, los líderes europeos han puesto el acento en la
vía diplomática para reactivar el paso por el estrecho, una ruta clave por la
que circulaba cerca de una quinta parte del petróleo y del gas fósil licuado
del mundo antes de que Irán lo cerrara de facto.
En fin, el “no a la guerra” es una posición que se extiende
por todo el mundo ante los oídos sordos de Trump y Netanyahu. Cada día que pasa
el costo será acumulativo para Estados Unidos e Israel por la belicosidad de
sus líderes visibles. Hasta ahora el costo
es de más de 11 mil millones de pesos. UNA RENUNCIA, LA MARGINACIÓN DE
LOS ALIADOS EUROPEOS Y LA PRENSA LE DAN LA ESPALDA A TRUMP EN SU GUERRA CONTRA
IRÁN.
Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados
en Periodismo, CONALIPE; secretario de Desarrollo Social de la Federación
Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio
honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX,
Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y
Director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG.
Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos
escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le
invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com
ra

Publicar un comentario Blogger Facebook