La recurrente violencia ejercida sobre el periodismo con su secuela de muertes, violaciones a los derechos humanos y desapariciones forzadas pone en debate permanente a nuestras organizaciones sobre lo que hoy significa el ejercicio de una profesión que es considerada de riesgo. Esta actividad ha sido transformada..."
OPINIÓN
Por Teodoro Rentería Arróyave
Miércoles 12 de agosto de 2026
En recuerdo del médico y poeta, Fortino Rentería
Meneses, benefactor reconocido, y del licenciado en Derecho, protector de los
monumentos históricos, Don Saúl Uribe Ahuja, ambos filántropos, humanistas y
excepcionales en la amistad en el 125 aniversario del nacimiento del galeno y
en el sexto aniversario luctuoso del abogado.
LA COMISIÓN INVESTIGADORA DE ATENTADOS A PERIODISTAS
(CIAP-FELAP) HACE SUYA LA REFLEXIÓN SOBRE LA VIOLENCIA Y LA IMPUNIDAD EN
AMÉRICA LATINA, misma que reproducimos íntegra por su valor intrínseco:
La Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas
(CIAP), órgano de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP),
manifiesta su total adhesión a las reflexiones expresadas por el compañero Raúl
Barr, miembro del Colegiado Rector de nuestra organización continental.
Conforman el Colegiado Ricardo Ronquillo Bello,
presidente de la Unión de Periodistas de Cuba; Nydia Bauzá, presidenta de la
Asociación de Periodistas de Puerto Rico; Raúl Barr, dirigente de la Unión de
Trabajadores de Prensa de Buenos Aires; Teodoro Raúl Rentería Villa,
vicepresidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo de México y
Luis Pérez Novas, presidente del Colegio Dominicano de Periodistas de República
Dominicana.
Frente a la escalada de agresiones contra los
trabajadores de la prensa en la región, la CIAP-FELAP asume plenamente los
términos y el sentido de su análisis:
LA IMPUNIDAD NO SERÁ ETERNA
La recurrente violencia ejercida sobre el periodismo
con su secuela de muertes, violaciones a los derechos humanos y desapariciones
forzadas pone en debate permanente a nuestras organizaciones sobre lo que hoy
significa el ejercicio de una profesión que es considerada de riesgo. Esta
actividad ha sido transformada, por la inacción judicial, en una realidad donde
todos los comunicadores sociales y trabajadores de prensa son hoy, sin
quererlo, "corresponsales de guerra" en un conflicto no convencional.
Se trata de un escenario que reconoce a un enemigo siniestro, oculto y casi
invisible, bautizado por nosotros mismos como crimen organizado, mafia,
narcotráfico o corrupción institucional.
La exigencia de justicia y castigo a los responsables
intelectuales y materiales de esta aberrante realidad, por parte de las
organizaciones de trabajadores, encuentra el límite de las decisiones de los
gobiernos de la región. La creación de organismos ad-hoc, fiscalías especiales
y tribunales de seguimiento de asesinatos, entre otras alternativas formales,
no han dado resultados ni respuestas efectivas a las organizaciones que, en
estado de alerta permanente, requieren soluciones definitivas al flagelo del
crimen impune.
La defensa de la libertad de expresión y el libre
ejercicio de la profesión periodística es un principio liminar de nuestra
historia como organización continental, transformado en un reclamo recurrente
que no debemos callar jamás. Sabemos que el resultado de la violencia que
buscan quienes la ejercen es acallar las voces que investigan, denuncian y
ponen sobre la mesa el debate sobre los problemas que sufren nuestras
sociedades, generando un pánico, temor y angustia con los que pretenden abrir
la puerta a la autocensura.
Nuestra historia está plagada de vivencias extremas.
En 50 años de vida recorrimos el camino sinuoso de las dictaduras militares,
que dejaron una secuela de centenares de periodistas desaparecidos, seguidos de
gobiernos "democráticos" que trataron de limitar la libertad de
expresión con políticas públicas y normas restrictivas para el ejercicio
profesional, como la eliminación de estatutos profesionales o el ajuste salvaje
sobre los medios públicos.
Hace muchos años acuñamos una consigna que intentaba
sembrar una esperanza frente a la idea de que la impunidad les garantizaba a
los violadores de los derechos humanos la posibilidad de enterrar en el olvido
las aberraciones cometidas. Por el contrario, la memoria social mantenida viva
nos reafirma en esa consigna histórica que compartimos, nos interpela y nos
ratifica en nuestra lucha: "LA IMPUNIDAD NO SERÁ ETERNA". Comisión Investigadora
de Atentados a Periodistas (CIAP) Federación Latinoamericana de Periodistas
(FELAP).
Periodista y escritor; presidente del
Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; presidente de honor de
la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y
vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos,
FAPERMEX, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de
Número y director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía,
ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos
escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le
invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com
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