No es nada nuevo, ante los resultados negativos a Trump y a su camarilla en todas las encuestas rumbo a las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre próximo, el presidente de Estados Unidos para revertir esa tendencia arremetió en la tribuna de la 81 Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, ONU, contra América Latina y contra México..."
OPINIÓN
COMENTARIO A TIEMPO
Por Teodoro Rentería Arróyave
Miércoles 23 de septiembre de 2026
No es nada nuevo, ante los resultados negativos a Trump y a
su camarilla en todas las encuestas rumbo a las elecciones de medio mandato del
3 de noviembre próximo, el presidente de Estados Unidos para revertir esa
tendencia arremetió en la tribuna de la 81 Asamblea General de la Organización
de las Naciones Unidas, ONU, contra América Latina y contra México. Nada nuevo,
ya lo había denunciado, una y otra vez la presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo.
Sin medir consecuencias y en un alarde de poder, Donald Trump
en su intervención ante la Asamblea General de la ONU, hizo una clara
advertencia de lo que considera su área geopolítica en toda América Latina, al
advertir que Washington responderá con músculo militar a cualquier escenario
que comprometa la estabilidad o los intereses de la superpotencia.
Ante la utopía de algunos analistas de que la Doctrina
Monroe pertenecía al pasado: “América es para los norteamericanos”, es de
recordarse que la misma es una política exterior de Estados Unidos enunciada en
1823 que rechazaba la intervención y el colonialismo europeo en el continente
americano bajo el principio de América para los americanos, qué fue en su
origen, presentada por el presidente estadounidense James Monroe ante el
Congreso el 2 de diciembre de 1823 y que precisaba que cualquier intento de las
potencias europeas por colonizar o intervenir en el hemisferio occidental se
consideraría un acto hostil contra Estados Unidos.
Desde entonces hasta la fecha, la realidad, la verdadera
Doctrina Monroe es América para los norteamericanos, ahora quedó más que
comprobado, cuando sin recato alguno, Donal Trump desde la tribuna de la ONU,
no dudó en reafirmar la vigencia de la Doctrina Monroe, situando de nuevo a
América Latina bajo la órbita de influencia directa de Washington.
“Estados Unidos, espetó, ya no dejará que las amenazas
prosperen en ninguna parte de la región. Si la situación lo exige, amenazó,
aplicaremos nuestra fuerza militar sin parangón para resguardar el país”,
subrayó durante su alocución.
Durante su intervención, presumió el viraje forzado en
Venezuela como prueba de la determinación de su Gobierno y ratificó su
compromiso de extremar la asfixia financiera contra Cuba hasta lograr el
colapso definitivo del sistema revolucionario.
Exacto, Trump presentó las recientes maniobras en Venezuela
como la prueba del nuevo rumbo en el continente, alardeando de la operación
militar que terminó con la detención de Nicolás Maduro, a quien tachó en su
discurso de “dictador y criminal”, ante la presencia de la mandataria interina,
Delcy Rodríguez.
Asimismo, el presidente celebró el histórico acuerdo
energético suscrito semanas atrás con el nuevo Gobierno venezolano,
reivindicando con dureza el beneficio obtenido por Estados Unidos: “Al vencedor
le pertenecen los despojos”.
En su embestida contra el Gobierno cubano, Trump garantizó
que mantendrá la asfixia económica sobre la isla hasta forzar su colapso. “Está
bajo la presión más feroz que haya conocido jamás. Caerá”, proclamó justo antes
de que la delegación del país caribeño abandonara la sala en señal de repulsa.
Tras augurar que “la libertad llegará a Cuba” mientras “el
comunismo nunca llegará a Estados Unidos”, el presidente dirigió sus dardos
hacia la política doméstica, acusando a La Habana de tejer alianzas durante
décadas con la izquierda radical estadounidense, citando explícitamente a
grupos como Antifa y a los Socialistas Democráticos de América, formación del
alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani.
Y finalmente se lanzó contra México. En su arrogante
discurso machacó sobre la crisis del narcotráfico, sin tomar en cuenta que al
mayor mercado de las drogas se halla en su propio país y se protege a los
varones de la droga y la libre venta de las armas que les da poder de fuego a
los cárteles.
No obstante que reconoció, en su burda alocución, la buena
sintonía con la presidenta Claudia Sheinbaum, Trump tildó al país de
“epicentro” del crimen organizado y consideró “inaceptable” la vulnerabilidad
de una frontera de 2.000 millas, unos 3.200 kilómetros, con un territorio
controlado por cárteles enemigos. Pero de adentro de su territorio, de la
distribución y venta de la droga más grande del mundo, simplemente calló.
Y en esa misma línea, el magnate reafirmó la designación de
los cárteles como organizaciones terroristas adoptada el pasado año, y reclamó
que sus integrantes reciban el trato propio de un conflicto bélico, abogando
formalmente por la “ejecución, exilio o captura” de sus combatientes.
EN UNA ÚLTIMA Y VIL ESTRATEGIA, PARA REVERTIR EL RECHAZO DE LOS
ELECTORES QUE LO UBICAN APENAS CON UN 33 POR CIENTO DE APROBACIÓN, TRUMP
AMENAZA EN LA ONU A LATINOAMÉRICA Y A MÉXICO.
Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional
de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; presidente de honor de la Federación
Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio
honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX,
Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y
director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG.
Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos
escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le
invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com
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