El homicidio del sacerdote católico Román de la Cruz Hernández originario de Mazahuacán, Lolotla quien desde septiembre de 2024 se desempeñaba como primer párroco diocesano de Santa Cruz, Huejutla de Reyes crea..."
OPINIÓN
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| Foto Vía Libre. |
D E S L I N D E
v Alberto
Witvrun
Diariovialibre.com.mx, (20 septiembre, 2026).-
El homicidio del sacerdote católico Román de la Cruz Hernández Román originario
de Mazahuacán, Lolotla quien desde septiembre de 2024 se desempeñaba como
primer párroco diocesano de Santa Cruz, Huejutla de Reyes crea tensión social
en la Huasteca hidalguense, porque formaba parte del alto clero diocesano por
coordinar la Comisión para la Pastoral Profética de la Diócesis de Huejutla.
Las características de su asesinato con síntomas de
ejecución de grupos de la delincuencia organizada porque se conoce que además
de presentar disparos en el cuerpo tiene uno en la cabeza además de estar
“cubierto” con una cartulina con un mensaje donde se amenaza a otros religiosos
es un caso complicado que debe resolver a la brevedad la Procuraduría General
de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH).
Se entiende que las autoridades deben cuidar el debido
proceso hasta agotar las líneas de investigación y de inmediato adoptar medidas
de seguridad si es cierta la amenaza a otros clérigos, antes de que crezca la
indignación social y la presión de las Iglesia Católica porque la exigencia no
sólo es de la Diócesis de Huejutla y de la Arquidiócesis de Tulancingo, ya hubo
mensaje del Episcopado Mexicano.
La Iglesia Católica que tuvo en las décadas de los setentas
y ochentas un papel protagónico en el movimiento indígena independiente a
través del Equipo Pastoral Atlapexco (EPA) que integraron los clérigos Samuel
Mora Castillo, Pablo Hernández Clemente y José Barón Larios con la dirección
del que fuera obispo de Tehuantepec Arturo Lona, fue factor de cambio social en
la Huasteca.
Sólo se vio envuelta en el 2000 en un caso judicial por el
fraude alrededor de 4 millones de pesos a mil 400 personas por la Caja Popular
Regrece, por la participación que tuvo el sacerdote Gregorio Bautista Hernández
que oficiaba en la catedral de Huejutla y que en octubre de ese año se entregó
voluntariamente a la autoridades y después de un tiempo logró su libertad tras
negociaciones del obispo Salvador Martínez Pérez con el entonces coordinador
jurídico del gobierno estatal Francisco Olvera Ruiz.
Pero ahora el caso es más complicado porque al padre Román
de la Cruz, trascendió fue asesinado en otro lugar y su cuerpo fue abandonado a
un costado de la carretera en Lolotla y es urgente su esclarecimiento y se
conozca el origen del crimen, antes de que se enrarezca el clima social en la
franja norte de Hidalgo. ©
ra

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