"Producto de las escisiones en el proceso interno de Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) una decena de aspirantes optó por el PT para alcanzar su objetivo, así la franquicia que Alberto Anaya otorgó a los hermanos Sosa el 10 de junio de 2020 utilizando estructura y..."
OPINIÓN
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| Foto Vía Libre. |
D E S L I N D E
v Alberto
Witvrun
Diariovialibre.com.mx, (1 marzo, 2026).- Como todo proyecto
partidista que han querido construir desde que en 1984 se apoderaron en el
Partido Revolucionario Institucional (PRI) de 15 ayuntamientos y en 1987 de dos
diputaciones locales, 42 años después el Partido del Trabajo (PT) es un nuevo espejismo
para el Clan Sosa Castelán a quien como castillo de arena se les desmorona su presumida
segunda fuerza electoral en Hidalgo.
Producto de las escisiones en el proceso interno de Movimiento
de Regeneración Nacional (Morena) una decena de aspirantes optó por el PT para
alcanzar su objetivo, así la franquicia que Alberto Anaya otorgó a los hermanos
Sosa el 10 de junio de 2020 utilizando estructura y recursos de la Universidad
Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH) logró en 2024 catorce triunfos y 203 mil
votos.
Decían salir victoriosos de la confrontación con el
gobernador Julio Menchaca Salazar y mantener un pie en Morena con la secretaria
general Marivel Barrera Solís y la presidenta del Consejo Político Marisol
Ortega López que obedecen a Gerardo Sosa, pero su estilo impositivo desilusionó
a los alcaldes neopetistas.
El primero que regreso a Morena fue Miguel Ángel Peña Flores
de Mixquiahuala de Juárez, le siguieron las alcaldesas de Tlahuelilpan, Norma
Leticia Reyes, de Progreso de Obregón, Lorena Estrada Flores y de Huazalingo,
Vanessa Mejía Hernández, más tarde fue el presidente municipal de Atlapexco,
Juan de Dios Nochebuena Hernández la presidenta municipal de Xochiatipan, Erika
Ramírez Hernández.
Y cuando Damián Sosa, negaba dos renuncias; en la cara se le
estrelló la de Carlos César Pérez Escamilla de San Felipe Orizatlán que junto
con 10 regidores se sumó a las filas morenistas, así que oficialmente al PT le
quedan siete gobiernos municipales y de estos
cuatro al Clan Sosa Castelán y, aunque no objetaron la
diputación federal para Javier Vázquez Calixto, este le falló, porque no pudo
retener a nadie.
Así la estrella que se habían puesto en la frente el Clan
Sosa Castelán, se ha empezado a apagar, aunque la confirmación de cualquiera de
las dos versiones será en un año, porque dicen mantener en sus filas a la
militancia, por lo pronto hoy parece fue su espejismo número siete.
ra

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