Menu
 

Agradecidos con la iniciativa y posterior impulso, en ese orden, de los hijos colegas: Teodoro Raúl, Gustavo y Pablo Rubén Villalobos Adán del sublime homenaje por los 70 años de Ejercicio Profesional en el Periodismo.


OPINIÓN



COMENTARIO A TIEMPO

Por Teodoro Rentería Arróyave

Miércoles 14 de octubre de 2026

Agradecidos con la iniciativa y posterior impulso, en ese orden, de los hijos colegas: Teodoro Raúl, Gustavo y Pablo Rubén Villalobos Adán del sublime homenaje por los 70 años de Ejercicio Profesional en el Periodismo.

“Son 70 años resumidos en experiencia periodística, luchas gremiales, fraternidad y lealtad, sueños y esperanzas, marcan una huella que habrán de seguir las generaciones venideras.
Son Teodoro y Pablo Rubén dos árboles frondosos rindiendo frutos”. Frase del colega oaxaqueño, Luis Javier Hernández Córdova, presidente de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, firmante de la “Distinción de Honor y Reconocimiento” que nos fue otorgada.

CUARTA Y ÚLTIMA PARTE

Con esta entrega, la serie del “Comentario a Tiempo”, referente al magnánimo y majestuoso homenaje y reconocimiento que nos fue rendido por 70 años de Ejercicio Profesional en el Periodismo por la academia y por las organizaciones gremiales al profesor y licenciado, Pablo Rubén Villalobos Hernández y al autor, lo rubrico con las palabras que, en agradecimiento a tan conmovedor acto, nos permitimos pronunciar en la sesión solemne más que conmovidos, ante una asistencia que colmaba el auditorio de nuestra centenaria y benemérita Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG, auspiciada por la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM, que preside la doctora, Eleonora Elizabeth Rembis Rubio, la síntesis curricular ya conocida en la primera parte de la serie, es de la autoría del hijo colega, Teodoro Raúl.

Ya relatamos que fuimos expulsados por “comunistas” de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y que, exacto, aquí se inicia esta aventura, este recorrido de los 70 años de ejercicio profesional en el periodismo, no sin antes explicar que no tomo en cuenta en la contabilidad el periodismo estudiantil.

Como respuesta a la arbitraria expulsión y hago un paréntesis, en aquel tiempo la Carlos Septién García era un reducto de la Acción Católica, tuvo que surgir un periodista de grandeza, el maestro Alejandro Avilés, católico declarado y responsable editorial de la Revista “La Nación” del partido de derecha, quien como director de la escuela, la convirtió en laica para el reconocimiento de la Licenciatura en Periodismo, tiempo en que me invitó a ser docente, durante 10 años, en las materias de Noticia y Agencias de Noticias. Antes ya había impartido dichas materias en la Escuela Preparatoria Nocturna Maestro José Vasconcelos y en la Universidad Iberoamericana.

Decía que como respuesta a la expulsión creamos la revista “LIBERTAS”, septiembre de 1956, en la que se publicó mi primer artículo titulado “Los Rusos No Son Imbéciles”, como respuesta a esa calificación de la revista católica “Señal” sólo porque vivían en un sistema comunista.

LIBERTAS” además, innovó los formatos de aquel entonces, incluyendo la portada completa que, dedicamos a la famosa actriz Anita Ekberg. En ese tiempo éramos aproximadamente, en el antiguo Distrito Federal algo así como tres millones y medio de habitantes. Había que obsequiarles tres números del tiraje a la Unión de Voceadores de México, y a partir del cuarto ya entraba el convenio de los porcentajes. Estos señores voceadores sin haber estudiado, tenían un sentido de la mercadotecnia; a la revista la exhibieron en los puestos de periódicos con la fascinante portada y abierta de par en par con mi artículo.

Esto provocó un escándalo a tal grado que, el arzobispo primado de México, Miguel Darío Miranda y Gómez nos mandó llamar, asistimos a la cita en sus oficinas de Catedral, y nos quiso regañar, lo interrumpí y le pregunté si había leído el artículo, confesó que no, se los dimos a leer y concluyó con su propuesta de que no volviéramos a meternos con la Iglesia ni para bien ni para mal y que el arreglaría nuestro regreso a la Escuela.

Siempre he comentado en las aulas, conferencias o en pláticas que el monseñor cumplió a cabalidad y terminamos la carrera. Siempre agrego que, como periodistas nosotros cumplimos al no meternos con la institución religiosa, pero no con los ministros y demás integrantes que han violentado las leyes no sólo las civiles sino de la propia Iglesia Católica.

Mi esposa siempre se ha preguntado cómo es que he salvado la vida; de estudiante y ya reportero participé en las manifestaciones de los movimientos prolegómenos del estudiantil del 68 que terminó con la masacre de Tlatelolco. “El Parteaguas de México”.

Otras anécdotas: el compañero camarógrafo López y este reportero fuimos los primeros en llegar a un baldío de la colonia Roma donde vivía una familia de un recolector de basura que había muerto por radiaciones de una bomba de cobalto que había sido robada de un hospital y llevada esa mísera vivienda. Nos tuvieron a ambos tres días encerrados en una oficina en la agencia de noticias INFORMEX, del más grande comunicador, Álvaro Gálvez y Fuentes, “El Bachiller”, hasta que se comprobó que no estábamos contaminados.

Cuando se inició la primera redacción periodística radiofónica en México, también en 1956, nos dotaron de patrullas informativas, con torreta, sirena y con un aparato Motorola para transmitir desde el lugar de los hechos las noticias que reporteábamos. Nos dieron a escoger las fuentes, desde luego pedí las de policía, estupenda escuela de periodismo, muy peligrosa porque trabajamos de noche y de día; como en el aquel tiempo nos pagaban a dos pesos la noticia transmitida y en la fuente de policía no nos faltaban noticias, fui el reportero que más ganaba, ello propicio que después nos fijaran salario.

En la época de Radio Mil, pergeñé la frase “Entérese sin tener la vista fija”, la cual provocó un problema interno, porque mis colegas decían que era una confrontación directa con los medios escritos.

Después de varios días de discusiones, al finalizar mi noticiario de las 15:00 horas, nos citó el Licenciado Emilio Salas Peyró, presidente y director del complejo radiofónico, en un restaurante; sin mayor preámbulo me preguntó si estaba convencido de la frase, a lo que contesté: “por supuesto que sí”. Tras preguntar a qué hora se transmitiría el siguiente noticiario, la orden fue mencionarla a partir de ese día a las 18:00 horas. Esta frase fue la carta de presentación de la División Noticias del Nucleo Radio Mil, que fundamos.

A la fecha la frase es punto de acuerdo en los programas periodísticos de Irradia Noticias y de Irradia FM 103.7 en Morelos. Disfruto el saber que esta expresión encierra la verdadera magia de la radio: solo se necesita del sentido del oído, a diferencia de todos los demás existentes, incluyendo la más sofisticada teconología, que exigen ocupar la vista o el tacto.

En todos los empleos y cargos directivos que me fueron obsequiados fui fundador, solo quiero mencionar al Instituto Mexicano de la Radio, IMER, el único que subsiste desde su creación en 1983. Instituimos radiodifusoras temáticas, como Radio Infantil (desaparecida) y Opus 94, la única radiodifusora dedicada a los grandes maestros de la música, que al día subsiste.

Dejamos para la historia el Sistema Nacional de Noticiarios; y cuando éramos responsables de la Hora Nacional, que algunos traviesos le llamaron “la hora del apagón”, nosotros logramos una audiencia del 60 por ciento, aquí está presente su directora de ese entonces, Mónica Ramírez.

Las luchas gremiales y por las libertades de prensa y expresión, siempre han representado un peligro. Desde luego que hemos respetado los derechos de los presuntos y el debido proceso, de ahí surgió nuestro más reciente obra editorial, “Mi Vida Son Nuestras Batallas, una historia de las irrestrictas luchas por las libertades de prensa y expresión”, que fue nuestro trabajo recepcional para ingresar a la Academia Nacional de Historia y Geografía, su antecedente fue “Mi Vida Son Mis Amigos, una historia de los noticiarios en México”.

Les decía que al final nuevamente abordaría las edades, los colegas y amigos de andanzas reporteriles, Jorge Herrera Valenzuela y Félix Fuentes Medina, somos los decanos del gremio periodístico de México.

Estoy muy consciente de mi edad, pero recordando a Rubén Darío puedo asegurarles que he tenido y tengo una vida plena: “Vida Nada Me Debes. He dicho que, aunque en el documento de la “Septién García” y más preciso en el Título que obtuve de Licenciado en Periodismo, mi mayor orgullo es haber nacido reportero, haber cumplido 70 años como reportero y asegurarles que hasta el último aliento seguiré siendo reportero, en el entendido como siempre lo he dicho y sostengo: El Periodismo, sobre todo y ante todo, es un servicio a la sociedad, el que no lo entienda no tiene nada que hacer en nuestras filas. Muchas Gracias.

Periodista y escritor; presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; presidente de honor de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, Doctor Honoris Causa por la Universidad Internacional, Académico de Número y director de Comunicación de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodororenteriaa@gmail.com Nos escuchamos en las frecuencias en toda la República de Libertas Radio. Le invitamos a visitar: www.felap.info, www.ciap-felap.org, www.fapermex.org, y el portal: www.irradianoticias.com

ra

Siguiente
Esta es la nota mas reciente.
Anterior
Entrada antigua

Publicar un comentario Blogger

 
Top