En los sesentas y principios de los setentas en el río Tula podían apreciarse pececitos, rojos y grises azulosos, también meterte a nadar o caminar con los pantalones arremangados y la presa Endhó que empezó a recibir agua para riego agrícola en época de estiaje a partir de 1951, no tenía plagas que empezaron a sentirse por..."
OPINIÓN
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| Foto Vía Libre. |
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Alberto Witvrun
Diariovialibre.com.mx, (27 septiembre, 2026).- En los sesentas
y principios de los setentas en el río Tula podían apreciarse pececitos, rojos
y grises azulosos, también meterte a nadar o caminar con los pantalones arremangados
y la presa Endhó que empezó a recibir agua para riego agrícola en época de estiaje
a partir de 1951, no tenía plagas que empezaron a sentirse por 1975 dos años después
de que recibió aguas residuales vía emisor central del Distrito Federal y Estado
de México.
Para 1980 el
lirio acuático y el mosco Cúlex empezaron a ser un problema que empezaron a
combatir la Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH) y los
Servicios Coordinados de Salud Pública de Hidalgo (SCSPH) en la primera su
delegado era el exgobernador Vicente Aguirre del Castillo y en el sector salud
el doctor Adalberto Cravioto Meneses.
Desde entonces el
combate a estas plagas generaron controversias y fue en el gobierno de Guillermo
Rossell de la Lama, cuando más porque el gobierno se negaba a utilizar la máquina
trituradora inventada por el ingeniero Ángel Bermúdez Bulnes y se cuestionaba que
el insecticida utilizado de nombre Malation causaba daño a la salud de personas
y animales de corral.
En los dos
siguientes años investigadores de la Universidad Autónoma de Hidalgo (UAH) liderados
por el ingeniero Alberto José Gordillo Rodríguez, determinaron el alto grado de
contaminación de los lodos de la presa Endhó con metales pesados y advirtieron
el grave peligro a la salud no sólo de los habitantes de las comunidades
ribereñas sino de todo el Valle de México.
Desde entonces se
han realizado decenas de investigaciones que sólo confirman lo advertido y si
acaso señalan el aumento en la contaminación; así se llegó a mayo de 1997 cuándo
el presidente Ernesto Zedillo y la secretaria del Medio Ambiente Julia Carabias
Lilo anunciaron el mega proyecto para convertir las aguas negras en grises con
cuatro plantas tratadoras que termino en una sólo en Atotonilco de Tula que no
resolvió el problema.
Y luego antes de
irse el presidente Andrés Manuel López Obrador decretó en septiembre de 2024 la
Región Tula como Zona de Restauración Ecológica y no ha pasado nada; en lo que
se refiere al lirio acuático y mosco Cúlex, parece que regresamos a los
ochentas; sólo se cambió el insecticida ahora de Zica Zero a Deltametrina y el
resultado es el mismo, el Cúlex no sólo sobrevive, parece burlarse de las
fumigaciones.
Mientras continúa
la danza de los millones y planes que no funcionan, en 2024 se aplicó uno sin
resultados positivos; en enero de 2025 se inició otro y en septiembre del mismo
año se dijo que el Nuevo Plan Integral daría resultados, ya pasó otro año y los
daños a la salud y a la economía regional siguen más graves que hace 45 años,
pero no hay un estudio que se conozca sobre la efectividad de los insecticidas,
porque si encuentran un tal vez mate a la Gallina de los Huevos de Oro, no al
mosco Cúlex y menos al lirio acuático. ©
ra

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